De una manera u otra hemos estado viendo por la blogocosa, en este último año o año y medio, en qué consiste y quién practica el llamado sueño polifásico.
Mientras que la mayorÃÂa de la gente está de acuerdo en que es un proceso de larga y difÃÂcil adaptación, yo he creido conseguirlo de una manera muy fácil a lo largo del fin de semana…
Terminando una incidencia, me acuesto a las 5 y media de la mañana el Jueves, y vuelvo a despertar cuando, a las 10, me empiezan a llamar clientes (4 horas y media). Salgo el viernes noche, y terminamos a eso de las 9 de la mañana de charla en casa de una amiga, donde decido tomar el sofá como rehén, mientras el resto se reparten las camas. Me despiertan a las 13:30 porque salen de viaje a Zaragoza (4 horas y media). Decido incorporarme a la expedición (y asàhacer una visita rápida a XiMac y a Nitu) y me voy a ver a Karftwerk y a los Chemical Brothers, entre otros, y al terminar, a eso de las 7, dormimos 4 horas en el Asiento de un Citroën C4. Volvemos a Madrid, y a lo largo de la tarde, asalto mi sofá otras 4 horas. Todo esto salpicado con varias siestas rápidas…
Era asào no? No? Vaya… 