La verdades del mundo…

El bar de la facultad era, como toda reunión de más de dos personas, surrealista. Vi algunas caras conocidas, y muchas caras desconocidas agrupadas en los conocidos tópicos de siempre. Los Pijoskis que no se jugaban nada, los progres de colores, los roleros oscuros, los megafreakies transparentes, los futuros consultores de pose despierta que asentían antes de empezar a pensar, los futuros funcionarios que ya tenían cara de ventanilla malhumorada, los representantes estudiantiles que a mí me representaban tan fielmente como un huevo a una castaña, y los eruditos. Luego había otros que tenían cara de que pasaban por allí, pero que ya se iban.

Los eruditos eran los más peculiares. Se creían todos tan diferentes, tan “no etiquetados”, que parecían clones. Se consideraban al más alto nivel. Y puede que tuviesen razón. Habían alcanzado las más altas cotas de la gilipollez.

Fuckowski

Aaaaah, las verdades duelen, eh?

2 Responses to “La verdades del mundo…”

  1. aroa Says:

    muy bien dicho!

  2. Gulph Says:

    Pse, otros podemos ser gilipollas sin llegar a tanto :-\
    :***

    /me se va dando saltitos de loca… lalalaaa

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