La verdades del mundo…
Sunday, March 27th, 2005El bar de la facultad era, como toda reunión de más de dos personas, surrealista. Vi algunas caras conocidas, y muchas caras desconocidas agrupadas en los conocidos tópicos de siempre. Los Pijoskis que no se jugaban nada, los progres de colores, los roleros oscuros, los megafreakies transparentes, los futuros consultores de pose despierta que asentÃÂan antes de empezar a pensar, los futuros funcionarios que ya tenÃÂan cara de ventanilla malhumorada, los representantes estudiantiles que a màme representaban tan fielmente como un huevo a una castaña, y los eruditos. Luego habÃÂa otros que tenÃÂan cara de que pasaban por allÃÂ, pero que ya se iban.
Los eruditos eran los más peculiares. Se creÃÂan todos tan diferentes, tan “no etiquetados”, que parecÃÂan clones. Se consideraban al más alto nivel. Y puede que tuviesen razón. HabÃÂan alcanzado las más altas cotas de la gilipollez.
Aaaaah, las verdades duelen, eh?