Las empresas son como las novias, cuando te tiene una te quieren todas
Tiene que haber algo en las hormonas, en la vigilancia cósmica, que detecta si estás en uso o no, para tomar nota de tu utilidad. Debe parecer que si no estamos en uso es porque no tenemos validez, y quedamos relegados, y los que están en uso es porque son valiosos, y el destino se queda con ellos. Nuestra situación delata nuestro valor, y la conspiración cosmica lo sabe (aunque sea mentira), asàque desde que empecé mi trabajo en diciembre, después de que estuvieran meses sin llamarme siquiera, he recibido 5 ofertas de trabajo.
Esta mañana he ido a una entrevistilla de curro, también por aquàcerca de casa, para un trabajo parecido al mÃÂo de ahora (operador de consola de unix nocturno) pero solo para sistemas windows, y en turno rotativo. Después de un ratillo de parloteo, parece ser que el turno rotativo no es tan terrible, ya que es de lunes a viernes, y solo trabajo un finde al mes, y después del finde libro 4 dÃÂas. Aparte cobro de un 30% a un 40% más (aprox), me pagan taxi y comida en nocturnidades y findes, y hay posibilidades de hacer certificaciones y exámenes. Me han hecho una pruebecilla de inglés y parece que a la chica que la gustado bastante como hablo, y me ha preguntado que donde he estudiado… pero he tenido que revelarla que soy un piltrafilla sin estudios.
Entrevista algo surrealista, como todas las que hago, porque tengo lleno el CV de cosas raras, como sursos de Informática musical y producción de sonido… y eso que no tenÃÂa puesto de cuando trabajé en la tele :P. El reto ha sido responder a qué responde mi necesidad de cambiar de trabajo estando en la superconsultora de moda. Les he dicho que era mi necesidad de conocimiento y actividad, que en el otro sitio me estaba quedando oxidado… y en realidad es una verdad a medias, porque la otra parte que me interesaba era la del sueldo, pero les he dicho que cobraba casi lo mismo, para tirarme el pegote
Lo más curioso es que la de RRHH y mi posible jefe, me han caido bien. La semana que viene me llaman. Veremos…